Plan Pastoral

Retos a lo largo de la historia

Objetivo General: Anunciar desde nuestra realidad diocesana, la Buena Noticia que el Padre Dios nos ofrece en Jesucristo, para edificar con la fuerza del Espíritu, una Iglesia constructora del Reino de Dios, que sea comunidad de comunidades, que celebran y testimonian su fe y generan nuevos modelos de vida al estilo de Jesús.

Líneas de consenso: Estas son las líneas pastorales escogidas como prioritarias, orientadas a construir la Iglesia Diocesana de Caldas que deseamos y soñamos, iluminados por el Evangelio y la Doctrina de la Iglesia Universal: La Diócesis de Caldas quiere ser una Iglesia

  1. Evangelizada y evangelizadora. Un anuncio centrado en la persona de Jesucristo, el Salvador, y la Virgen María, madre y modelo de los creyentes.
  2. Una Iglesia consciente de su cultura antioqueña y atenta a la realidad con sus múltiples desafíos. Una Iglesia que apoyándose en los valores de la cultura antioqueña del Suroeste cercano, afronta los desafíos que le plantea la realidad.
  3. Una Iglesia participativa, festiva y creativa en la celebración de su fe. El pueblo ha expresado continuamente el deseo de que en las liturgias católicas las personas puedan tomar parte activa, según su propia condición; que sean liturgias festivas, que expresen la alegría de haber sido salvados; que sean liturgias creativas, que mantengan viva la eterna novedad del Misterio que celebramos.
  4. Una Iglesia con programas permanentes de formación para todos sus agentes pastorales. Aunque es con la fuerza del Espíritu como se evangeliza y construye el Reino, todos los agentes pastorales deben prepararse continuamente para ser cada vez mejores instrumentos en las manos de Dios.
  5. Una Iglesia que da acompañamiento preferencial a la familia, la niñez y la juventud, y a los más pobres. En la familia hay que atender a todos, pero esta Iglesia Diocesana hace una opción preferencial hasta el año 2005, por los sectores de la población que aparecen como los más necesitados en este momento.