Descarga la lectio divina para el próximo domingo

¿Qué es la Lectio Divina?

La Pontificia Comisión Bíblica, en su documento La interpretación de la Biblia en la Iglesia (1993), ofrece una definición de la Lectio Divina, recogida en el numeral 38: “La Lectio Divina es una lectura individual o comunitaria de un pasaje más o menos largo de la Escritura, acogida como Palabra de Dios, y que se desarrolla bajo la moción del Espíritu Santo en meditación, oración y contemplación”. Esta práctica de lectura tiene por objeto “suscitar y alimentar un amor efectivo y constante a la Sagrada Escritura, fuente de vida interior y de fecundidad apostólica”.

El próximo domingo celebramos en la Iglesia el Domingo de la Palabra de Dios. Preparémonos, a través de la lectio divina, para vivir este acontecimiento de la mejor manera: Honrando las Sagradas Escrituras.

Orientaciones diocesanas para vivir el Año de San José

A propósito del aniversario 150 de la declaración de San José como patrono de la Iglesia Universal y teniendo en cuenta que el Papa Francisco a través de la Carta Apostólica Patris Corde (Con corazón de padre) nos invita a encontrar en San José un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad, del 8 de diciembre del 2020 al 8 de diciembre del 2021 se celebrará en la Iglesia el Año de San José.

Con el fin de vivir esta celebración en la Diócesis de Caldas, el pasado 1 de enero, la Cancillería Diocesana emitió el Decreto 634 por medio del cual se expresan las disposiciones para este gran acontecimiento en esta Jurisdicción Eclesiástica, entre las cuales se destacan:

  • Los templos parroquiales San José (en el municipio de Venecia) y San José de la Montaña (en el municipio de Caldas), fueron declarados como lugares de culto y veneración a San José para ganar la indulgencia plenaria decretada por la Santa Sede.
  • En los anteriores templos se prepararán las ceremonias de apertura al Año de San José.
  • La parroquia San José del municipio de Venecia será solemnemente dedicada el día 7 de diciembre de 2021.
  • Las condiciones habituales para ganar indulgencia plenaria son:

-Confesión sacramental.

-Comunión eucarística y oración según las intenciones del Papa.

-La meditación de por lo menos 30 minutos de la oración del Padre Nuestro o la participación en un retiro espiritual por un día que prevea una meditación sobre San José, realizando una obra de misericordia corporal o espiritual.

-Recitar el Santo Rosario en familia o entre novios. Quien mirara con confianza al “Artesano de Nazaret” para encontrar trabajo y para que este se digno para todos, recitando las letanías a San José o alguna otra oración a San José.

Descarga aquí el Decreto 634 por medio del cual se ofrecen las disposiciones de la Diócesis de Caldas para vivir el Año de San José:

Inscripciones al curso prematrimonial

» Quizás la misión más grande de un hombre y una mujer en el amor sea esa, la de hacerse el uno al otro más hombre o más mujer. Hacer crecer es ayudar al otro a moldearse en su propia identidad. Por eso el amor es artesanal.»

Papa Francisco (Numeral 221 de Amoris laetitia)


Los cursillos tendrán una duración de 20 horas, así:

Viernes: de 8:00 p.m. a 9:30 p.m.

Sábados: de 8:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 p.m. a 5:00 p.m.

Domingo: de 8:00 a.m. a 12:00 m.

La inscripción tendrá un valor de $60.000

Fuego en el Remanso de Paz. Aproximaciones a la Memoria Colectiva de las Víctimas del Conflicto Armado en el municipio de Titiribí – Antioquia

A la Comisión de la Verdad recientemente llegaron una serie de informes sobre el conflicto armado en el Suroeste antioqueño. Además de los dos que ya hemos reseñado, se le suma uno realizado por Conciudadanía y la Alcaldía Municipal de Titiribí llamado: Fuego en el Remanso de Paz. El documento presenta una aproximación a la memoria histórica de este municipio antioqueño.   

La Alcaldía de Titiribí busca con este informe que en el municipio no vuelva a existir “un fuego que opaque la idiosincrasia que siempre nos ha caracterizado, ser un “Remanso de Paz””. Con este ejercicio el Gobierno local busca llegar a la “mente” de los habitantes, con el objetivo de encontrar los recuerdos para evitar el olvido y así promover el derecho a la verdad la justicia, la reparación y la no repetición.

Este texto que presentan intenta ser un inicio para los relatos de los impactos de la guerra en el municipio, y que así se ayude en la construcción de la verdad exigida por las víctimas. Según los autores, con este ejercicio “no [se] pretende ser un referente judicial que pueda usarse en procesos realizados por la justicia ordinaria o especial. Su intención y su alcance se limitan a la comprensión de las causas, los actores, los impactos y los efectos que ha generado el conflicto armado en los habitantes del municipio”. Y precisamente esa es una de las labores que tiene la Comisión de la Verdad, entender qué fue lo que pasó en el conflicto, y establecer responsabilidades históricas y éticas (la Comisión no puede sancionar ni condenar a nadie).

Uno de los datos más relevantes del texto es lo que tiene que ver con el origen del conflicto en la zona. Se observa que en Colombia una de las razones por las que se desencadenó la violencia en los territorios fue por “procesos de acaparamiento de tierras por parte de terceros o porque, a través de fenómenos como el paramilitarismo y los grupos guerrilleros, se ha despojado a los campesinos de la misma, también para favorecer a otros”. Pero en el caso de Titiribí los autores identificaron que el conflicto no solo fue por esas razones, sino que también se ligó a “la creación de estructuras paramilitares para garantizar la protección de los nuevos dueños y sus bienes, incluyendo las cabezas de ganado, pues para la época eran objeto de robo por parte de la delincuencia común y de las guerrillas aledañas”.

Por eso en el trabajo se puede encontrar una clasificación por etapas del paramilitarismo en Titiribí:

1) Surgimiento de las Convivir y el emprendimiento de “Don Efraín”.

2) Muerte de “Don Efraín” y surgimiento del grupo “Las Garzas”.

3) Consolidación y expansión del Bloque Suroeste de las AUC.

Por último, la metodología que presenta este texto es la siguiente: “La selección de cinco territorios para desarrollar el proceso: 1 urbano y 4 rurales. Un criterio fundamental para tomar esta decisión consistió en elegir las veredas o corregimientos que hubieran sido impactados fuertemente por el conflicto armado”. Después de eso se realizaron una serie de entrevistas que consistieron en escoger individualmente a víctimas directas del conflicto armado, funcionarios públicos y líderes comunitarios. También hubo un rastreo bibliográfico que “permitió identificar algunos elementos, a partir de trabajos de investigación, notas de prensa, sentencias y demás. Con estas fuentes se contrastaron y conectaron los hechos relatados localmente, con las condiciones socioeconómicas y políticas determinadas por el conflicto en la subregión del Suroeste y de manera particular, en el municipio de Titiribí”.

El informe está en internet y puede ser consultado gratuitamente en el siguiente link: https://conciudadania.org/index.php/publicaciones/libros/item/389-fuego-en-el-remanso-de-paz

https://conciudadania.org/index.php/publicaciones/libros/item/389-fuego-en-el-remanso-de-paz

Nuevo informe: Paramilitarismo e Impunidad Violaciones a los Derechos Humanos en las zonas 1 y 2 del Suroeste antioqueño

La Corporación Jurídica Libertad (una organización no gubernamental creada en 1993 en la ciudad de Medellín – Colombia, dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos) acaba de lanzar su más reciente informe sobre el paramilitarismo en el Suroeste antioqueño. En dicho texto se abarca el periodo de 1985 a 2007. 

En este informe se sostiene que en el Suroeste hubo 67 masacres con 335 víctimas, 123,503 víctimas de desplazamientos, 3,209 desapariciones y 22,453 asesinatos selectivos. 

En el informe se afirma que entre estas fechas seis grupos paramilitares hicieron presencia en el territorio. Estas son las 6 etapas de su accionar: 

1. Grupos privados de autodefensa (1988 y 1994).

2. Las Cooperativas de Seguridad o Convivir (1995 y 1997).

3. Las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (1995 y 1997).

4. El Frente Cacique Pipintá (1998 – 2007).

5. El Frente Suroeste (1999-2004).

6. Bloque Suroeste de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) (1996-2005).

Según Infobae, Ebherar Cano, investigador de la Corporación Jurídica Libertad, aseguró que “el relacionamiento entre el estado, elites regionales, empresas, personajes de la esfera pública como la familia Uribe Vélez, Ernesto Garcés Soto y su familia, con los paramilitares y estructuras de autodefensa, debe ser entendida como aporte de la maquinaria de muerte que ha sido silenciada en la subregión y que hasta nuestros días demuestra secuelas de dolor en el territorio”.

Este informe sin duda es un aporte a la paz, la verdad y la memoria. La intención con este trabajo es hacerle un aporte al Sistema Integral de Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición de la Jurisdicción Especial para la Paz.

Toda la información del informe puede ser encontrada acá: https://www.youtube.com/watch?v=8BNPiYLxV6E 

Adenda:

Recordemos que hace pocos días también fue presentado otro informe sobre el conflicto en el Suroeste, escrito por el Centro de Fe y Culturas y Conciudadanía. En este pueden encontrar hallazgos, análisis y relatorías sobre el proceso de construcción de la memoria del conflicto armado en esta subregión de Antioquia.

Lo que se dijo en el nuevo Consejo de Seguridad para el Suroeste

En el Suroeste antioqueño se realizó un nuevo Consejo de Seguridad. Esto a raíz de que hace algunos días ocurrió una nueva masacre en la que fueron asesinadas 10 personas que trabajaban recolectando café en el municipio de Betania.

Esto resulta aún más preocupante porque se trata de la séptima masacre que ocurre en esta subregión de Antioquia. Y a pesar de que se han tomado algunas medidas en materia de seguridad, los asesinatos en el Suroeste siguen ocurriendo bajo las mismas lógicas y con los mismos responsables (a pesar que desde agosto la Defensoría del Pueblo había alertado de estos posibles hechos en el territorio debido a la cosecha cafetera}

Por esa razón el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo y el Gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, encabezaron el Consejo Extraordinario de Seguridad en Betania junto con autoridades de la Policía y el Ejército. En este encuentro se responsabilizó por estos hechos al grupo “Clan del Golfo”, además se aseguró que esta tragedia había sido ocasionada por el Narcotráfico.

Esto fue lo que se dijo en este Consejo de Seguridad:

  • En Betania ya hay un equipo especial de investigación de la Sijín con el fin de avanzar en el esclarecimiento de los hechos ocurridos en la vereda El Pedral Abajo.
  • Hay una recompensa de 200 millones de pesos por información que conduzca a la captura de alias “Rubén” y 30 millones de pesos por el resto de los integrantes de esta estructura.
  • Hay otra recompensa de hasta 50 millones de pesos a quienes suministren información que permita la captura de los responsables por el homicidio múltiple ocurrido en la madrugada del domingo en Betania, finca La Gabriela.
  • Habrá un aumento en el pie de fuerza en el Suroeste.
  • Con la Gobernación de Antioquia, las autoridades locales y agremiaciones cafeteras se implementará un registro de recolectores con el fin de tener un control sobre el personal contratado en las fincas y se verificarán los antecedentes de los trabajadores.
  • Se implementará una campaña especial para la prevención del consumo de estupefacientes dentro de las fincas cafeteras.

Tendríamos que hacernos unas reflexiones colectivas entorno a las medidas que se han tomado después de los Consejos de Seguridad realizados este año: ¿Han servido?, ¿son acciones efectivas?, ¿son propuestas integrales?, ¿van a la raíz del problema?

Estos cuestionamientos son pertinentes porque pareciera que hay una repetición de fórmulas viejas para problemas que no se arreglan con ellas.

Además, muchas de estas acciones deberían ir acompañadas de un esfuerzo nacional en muchos otros territorios de Colombia, porque no se puede entender el problema que vive el Suroeste como un hecho ajeno a las dinámicas propias de otras zonas del país.

Es pertinente también que se haga un trabajo en inteligencia, para poder ubicar los expendios, las bandas, las rutas, entre otros elementos que se hacen clave para contrarrestar este fenómeno.

Suroeste antioqueño: un conflicto silenciado

El Centro de Fe y Culturas y Conciudadanía acaban de publicar su más reciente informe llamado “Suroeste antioqueño: un conflicto silenciado. Aproximación a la construcción de memoria histórica del conflicto armado en el Suroeste antioqueño (1984-2016)”. En este trabajo se pueden encontrar hallazgos, análisis y relatorías sobre el proceso de construcción de la memoria del conflicto armado en esta subregión de Antioquia.

Uno de los principales objetivos es el de “producir un informe que fuera entregado a la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, como insumo para su trabajo sobre el departamento”.

Al justificar este informe, los autores encontraron que el Suroeste antioqueño no ha sido una región tan estudiada como otras. Esto ocurre porque ha existido un silencio en torno a lo sucedido en la subregión. Por eso se busca hacer un aporte a la memoria histórica desde la aproximación a las vivencias de las víctimas, sin distinción alguna.

Para ello también contaron con investigaciones e informes académicos y del sistema judicial; testimonios de los líderes y lideresas víctimas de los municipios de la subregión participantes en los encuentros de víctimas, mujeres y hombres, propietarios de tierras y comerciantes, exguerrilleros y exparamilitares, sacerdotes e investigadores y académicos, funcionarios y exfuncionarios públicos; y por último consultaron equipos de trabajo de las instituciones que han participado y realizado esta contribución al esclarecimiento de la verdad.

A lo largo del informe se presenta un desarrollo de seis capítulos: Proceso metodológico, Caracterización del territorio, Hallazgos, Causas, efectos y afrontamientos, Conclusiones y recomendaciones.

En el siguiente link pueden ver la presentación del informe: https://www.youtube.com/watch?v=NbK-zM2Ii-c

Reflexiones sobre la migración venezolana desde Fratelli Tutti


“El inmigrante es visto como un usurpador que no ofrece nada. Así, se llega a pensar ingenuamente que los pobres son peligrosos o inútiles y que los poderosos son generosos benefactores. Sólo una cultura social y política que incorpore la acogida gratuita podrá tener futuro”.

Papa Francisco

A propósito de los constantes brotes de xenofobia (rechazo al extranjero) que han surgido en todo el país, quisiéramos hacer unas reflexiones desde la encíclica Fratelli Tutti al tema migratorio venezolano. Asunto que no es ajeno al Suroeste antioqueño, y que toma mucha relevancia en estas épocas en donde nuestras frustraciones ante las crisis sociales y económicas nos hacen mirar con recelo al más débil, pensando que son ellos los que nos van a quitar lo poco que tenemos. Y bajo esas premisas los culpamos de las desgracias y les atribuimos responsabilidades que no tienen frente a las crisis.

En esta encíclica, el Papa Francisco pone sobre la discusión de la migración volver a la Parábola del buen samaritano:

«Un maestro de la Ley se levantó y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?”. Jesús le preguntó a su vez: “Qué está escrito en la Ley?, ¿qué lees en ella?”. Él le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y al prójimo como a ti mismo”. Entonces Jesús le dijo: “Has respondido bien; pero ahora practícalo y vivirás”. El maestro de la Ley, queriendo justificarse, le volvió a preguntar: “¿Quién es mi prójimo?”. Jesús tomó la palabra y dijo: “Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, quienes, después de despojarlo de todo y herirlo, se fueron, dejándolo por muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por el mismo camino, lo vio, dio un rodeo y pasó de largo. Igual hizo un levita, que llegó al mismo lugar, dio un rodeo y pasó de largo. En cambio, un samaritano, que iba de viaje, llegó a donde estaba el hombre herido y, al verlo, se conmovió profundamente, se acercó y le vendó sus heridas, curándolas con aceite y vino. Después lo cargó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un albergue y se quedó cuidándolo. A la mañana siguiente le dio al dueño del albergue dos monedas de plata y le dijo: ‘Cuídalo, y, si gastas de más, te lo pagaré a mi regreso’. ¿Cuál de estos tres te parece que se comportó como prójimo del hombre que cayó en manos de los ladrones?” El maestro de la Ley respondió: “El que lo trató con misericordia”. Entonces Jesús le dijo: “Tienes que ir y hacer lo mismo» (Lc 10,25-37).

La relevancia de esta Parábola es muy clara para el tema migratorio, porque nos invita a ver en el extranjero un prójimo al que debemos ayudarle y brindarle nuestra amabilidad por el hecho de ser hijo de Dios.  De ahí que, una verdadera posición cristiana es la de reconocer en el migrante “la inalienable indignidad[1] de cada persona humana más allá de su origen, color o religión”. Para Francisco ninguna posición política puede estar por encima de esta convicción de la fe que debe guiar a cualquier cristiano.

Una segunda invitación frente al migrante es la de los cuatro verbos que propone el Papa: “acoger (los), proteger (los), promover (los) e integrar (los).

Pero además de estas dos invitaciones, hay algo relevante que recalca el Papa Francisco y que podríamos leer como una tercera:

“Lo ideal sería evitar las migraciones innecesarias y para ello el camino es crear en los países de origen la posibilidad efectiva de vivir y de crecer con dignidad, de manera que se puedan encontrar allí mismo las condiciones para el propio desarrollo integral”.

Es decir, que no solamente basta con ayudar e integrar al migrante en nuestro país, también es necesario asegurar ciertas condiciones en el país de origen para evitar más migración forzada. Por ejemplo, de nada sirve acoger, proteger, promover e integrar al venezolano en Colombia, si nuestro Gobierno apoya una desestabilización o una intervención militar en Venezuela, pues eso desembocaría en más personas saliendo de ese Estado. El ejemplo claro es Europa. En este continente hay una fuerte preocupación por el aumento de la migración, pero más allá de la discusión sobre la acogida y sobre la apertura de fronteras, los europeos deberían dar un debate alrededor de la participación de occidente en la desestabilización de los países africanos y de oriente medio que han ocasionado el exilio de tantas personas.

Estas anotaciones que nos presenta el Papa son muy importantes para seguir fortaleciendo en nuestra Red de Artesanos una visión alternativa de lo social en el Suroeste. Que haga énfasis y se enmarque en el amor al prójimo/migrante (como característica fundamental de la experiencia cristiana), en la misericordia (como compasión frente al más necesitado) y desde la tolerancia (como convivencia entre los diferentes).

Por último, hay una cita del Papa que nos debe hacer reflexionar frente al trato al migrante: “El inmigrante es visto como un usurpador que no ofrece nada. Así, se llega a pensar ingenuamente que los pobres son peligrosos o inútiles y que los poderosos son generosos benefactores”. El deber entonces es darle un trato digno al venezolano, lo cual implica relacionarnos con respeto, darles garantías laborales, brindarles los derechos que cualquier persona tiene y extenderle nuestra fraternidad.


[1] La dignidad es un derecho que cualquier persona tiene por el hecho de nacer. No puede ser enajenable. Una persona no puede renunciar a la dignidad y tampoco un Estado puede desconocerla.


Sobre la paz como artesanía social: una mirada a nuestra Red a partir de Fratelli Tutti.


“En muchos lugares del mundo hacen falta caminos de paz que lleven a cicatrizar las heridas, se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia”.

-Papa Francisco

Además de ser una encíclica social, como ha dicho el Papa, Fratelli Tutti también es una encíclica práctica. Uno de los elementos más destacados del texto es la concepción de la paz como una artesanía, es decir: implica una labor minuciosa, que se hace con cuidado y con dedicación. Por eso Fratelli Tutti nos da luces para nuestro trabajo como Red de Artesanos de la Misericordia, el Perdón, la Reconciliación y la Paz, en el Suroeste antioqueño. Presentamos algunos apuntes sobre lo que propone el Papa y nuestra reflexión como Red: 

Para el Papa la paz social es trabajosa, por eso requiere esfuerzos. Uno de estos esmeros es construir una paz que no sea frágil, ni superficial, sino todo lo contrario: una paz real y sólida. Esto implica, por ejemplo, integrar a los diferentes (así sea más difícil y lento). Para el Papa la paz no se construye a través del consenso absoluto, sino también del disenso, sin eliminar las reivindicaciones de las personas. Para él la paz se construye por medio del diálogo y del encuentro entre las diferencias existentes, sin acallarlas, ni eliminarlas. 

De forma similar en nuestra Red hemos puesto a la base de nuestros valores, la misericordia y la tolerancia. Frente al primer valor consideramos que, como lo indica José Antonio Pagola, la experiencia de un Dios compasivo fue lo que llevó a Jesús a introducir en la historia un nuevo principio de actuación: la compasión. Vivir desde la compasión, exige orientarlo todo hacia una vida más digna para los últimos, los más vulnerables, los indefensos. Respecto a la tolerancia, nos acogemos a lo dicho por Adela Cortina, pues concebimos la tolerancia como el respeto activo, es decir, no solo permito que el otro diferente a mí, pueda convivir conmigo sino que además, procuro entenderlo, preocuparme por él, apoyarlo e incluso aprender de él. Cabe mencionar que uno de nuestros principios fundamentales es el reconocimiento y respeto por cada una de las personas sin discriminación alguna.

El Papa también nos dice en la encíclica que la arquitectura y la artesanía de la paz no se hacen por medio de la homogenización de la población, se hacen por medio del trabajo conjunto: “Puede unir a muchos en pos de búsquedas comunes donde todos ganan. Frente a un determinado objetivo común, se podrán aportar diferentes propuestas técnicas, distintas experiencias, y trabajar por el bien común […] El camino hacia una mejor convivencia implica siempre reconocer la posibilidad de que el otro aporte una perspectiva legítima”.

Y a eso apunta la Red, pues según nuestra filosofía, concebimos que lo social es una creación, no es algo determinado por el azar y entendemos la esfera de lo público como un conjunto de relaciones permeables, planificadas, donde los actores -organizaciones y/o personas- tienen una incidencia directa en la estructuración de lo público. El objetivo es pues, que por medio de la interacción con otros grupos y ciudadanos, se estructuren políticas públicas para la región, desde la democracia participativa y la ciudadanía activa en el territorio.

Por último, al leer el texto del Papa observamos que hay una consonancia con los objetivos de la Red. Para Francisco los procesos de paz son artesanales y los hacen los pueblos, por ello cada persona puede ser un fermento eficaz con su estilo de vida cotidiana. “Ya que las grandes transformaciones no son fabricadas en escritorios o despachos. Entonces «cada uno juega un papel fundamental en un único proyecto creador, para escribir una nueva página de la historia, una página llena de esperanza, llena de paz, llena de reconciliación”. El objetivo general de la Red es generar un proceso participativo de acciones colectivas orientadas a promover, contribuir e impulsar una estructuración de lo social en el Suroeste antioqueño desde propuestas alternativas y críticas al modelo de sociedad dominante que ahonden en una mayor justicia social. Es decir que sobrepasamos ese “escritorio o despacho” que menciona el Papa (haciendo referencia a lo estatal), y construimos por medio de la participación social la paz. 

Conclusiones del Consejo de Seguridad en el Suroeste antioqueño

Conclusiones del Consejo de Seguridad en el Suroeste antioqueño

Debido a la violencia ocurrida a lo largo del año en el Suroeste, esta zona de Antioquia se ha priorizado en materia de seguridad. El constante ataque a la vida digna de la población fue puesta “bajo lupa” por el Gobierno nacional y regional.

Es por eso que hace unos días se llevó a cabo un Consejo de Seguridad para el Suroeste, organizado en el municipio de Jardín. Este acto estuvo presidido por el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo García y por Luis Fernando Suárez Vélez, secretario de Gobierno de Antioquia. Según la Gobernación de Antioquia, este Consejo de Seguridad contó con la presencia de los altos mando Militares y de Policía, de los alcaldes de la región, de los líderes comunitarios y representantes de las fuerzas vivas de la comunidad.

Respecto a este encuentro, el Periódico El Suroeste informó que allí fueron examinados los avances de los compromisos adquiridos en el anterior Consejo de Seguridad realizado el 31 de agosto en otro municipio del Suroeste. Así mismo, fueron evaluadas las acciones de la Fuerza Pública contra el Clan del Golfo y los grupos de delincuencia común organizada que actúan en el territorio, los resultados del Plan Cosecha, la lucha contra el homicidio, el microtráfico y la extorsión.

A continuación, les contamos cuáles son las conclusiones del Consejo:

1. El Ejército de Colombia, la Policía Nacional y el Ministerio de Defensa Nacional; se comprometen a seguir fortaleciendo el Plan Integral de Seguridad y Convivencia del departamento. Además de acompañar el Plan Cosecha hasta el fin de año.

‪2. Fortalecimiento continuo de la operatividad de la fuerza pública en el marco del Plan Cosecha. Para su materialización, se hará entrega de un nuevo parque automotor, vigilancia con drones y patrullaje aéreo.

3. Apoyo de la Policía Nacional para la investigación criminal, además de la implementación de estrategias de prevención del consumo de estupefacientes en la población de los municipios.

4. Comisión especial de la Policía de Infancia y Adolescencia para el fortalecimiento de labores preventivas y operacionales para la captura de delincuentes que instrumentalizan a los niños, niñas y adolescentes del Suroeste.

5. En articulación con la Policía Nacional, se dotará con un vehículo y seis motocicletas a la Unidad de Investigación Criminal de Suroeste.

6. Se aumentará el pie de fuerza de la Policía en Antioquia. Al finalizar el año 2020 se llegará a un contingente de 350 auxiliares de policía, siendo 100 de ellas mujeres.

‪7. Para el fortalecimiento e incentivo del turismo, se establecerá Estación de Policía Turística en el municipio de Jardín, con presencia de personal capacitado en turismo y protección del patrimonio cultural.

8. Desde el Viceministerio de Defensa, se acompañarán e impulsarán los proyectos de movilidad y tecnología para la seguridad de Antioquia. Además, se realizará revisión jurídica de la destinación de predios para la construcción de un complejo carcelario subregional.

Sin duda estas acciones institucionales son de mucha importancia para la seguridad y la paz del Suroeste. Celebramos también que, en estos temas, los actores no institucionales jueguen un rol muy importante en los territorios y sean tenidos en cuenta. Organizaciones de la sociedad civil, ONG´s, medios de comunicación y demás entidades constituidas por la ciudadanía son relevantes en la construcción del buen vivir.

La seguridad y la paz son temas que deberían ser abordados no solamente por actores estatales, sino también por organizaciones y personas con incidencia directa en lo público. Las soluciones en estas materias deberían ser construcciones colectivas para unir fuerzas y voluntades, es por eso que celebramos que el Consejo de Seguridad también haya sido presidido por líderes comunitarios y representantes de las comunidades.