Comunicado ante el asesinato de la niña Sofía Córdoba Vasco

COMUNICADO

A raíz de la trágica y violenta muerte de la niña Sofía Córdoba Vasco, de 13 años de edad, quien había desaparecido el pasado 8 de marzo, día de la mujer, y que fue encontrada sin vida el día de ayer; la Diócesis de Caldas manifiesta que:

  1. Lamenta estos hechos que conmocionan a toda la población, primero por ser un atentado contra la vida humana, luego por tratarse de una menor de edad.
  •  Sofía fue raptada precisamente el día en que tantas mujeres del mundo se unieron para lanzar un grito de auxilio por todos los riesgos que corren solo por el hecho de ser mujeres.
  • La Semana Mayor, que nos aprestamos a celebrar, sea para todos motivo de reflexión sobre tan lamentable hecho. No podemos permanecer insensibles ante un acontecimiento tan grave y doloroso que socava la paz y la tranquilidad de una población como Caldas, con una larga tradición de valores éticos, morales y religiosos, que viven y profesan sus habitantes.
  • Acompaña con la oración a la familia de Sofía, pidiéndole a Dios la fortaleza que da la fe en Jesucristo Resucitado. Solo a partir del encuentro con el Resucitado, podemos rehacer los caminos del bien, de la paz y de la tranquilidad. 
  • Invita a todos: niños, jóvenes y adultos a hacer una clara opción por la vida y el respeto al otro como imagen de Dios, incluso a pesar de las diferencias.
  • También a las autoridades civiles, militares y de policía a procurar seguridad para todos, teniendo presente la degradación paulatina que nuestra sociedad caldeña va experimentando por causas diversas, tales como la descomposición social y la expansión del consumo y el tráfico de estupefacientes.
  • Se mantiente en la esperanza de que acontecimientos tan lamentables nunca se vuelvan a suceder en nuestra población, y que podamos caminar como verdaderos miembros y hermanos de la familia humana.

Para todos, paz y bien.

Caldas, 15 marzo de 2020.

X César A. Balbín Tamayo.

Obispo de Caldas

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) invita a rezar el Santo Rosario en todo el territorio nacional, este jueves 19 de marzo, a las 7:00 de la noche.

Es una invitación a cada fiel, a las familias, a las comunidades religiosas, a los grupos apostólicos a recurrir a la oración en este momento de emergencia sanitaria que golpea al planeta.

A la misma hora (7:00 pm) y cada quien donde se encuentre, este jueves 19 de marzo el pueblo católico colombiano invocará el amparo de María Santísima y la protección de San José, custodio del Señor y de la humanidad.

Con este signo la Iglesia Católica en Colombia se unirá en oración a los fieles de otras naciones que, también animados por sus pastores, estarán rezando ese día los misterios luminosos del Santo Rosario.

Cabe anotar que en un reciente comunicado emitido por la CEC (10.03.2020), los obispos reiteraron que “este es un momento propicio para confiar en la eficacia de la oración, acrecentar la práctica de la misericordia y fortalecer la fraternidad”.

Encuentro regional de Pastoral Juvenil

La Diócesis de Caldas fue la sede del Encuentro Regional de Pastoral juvenil, un evento que congregó a aproximadamente 20 representantes de las 10 Iglesias particulares que conforman la provincia Antioquia Chocó.

El pasado 12 de febrero en el Corregimiento Camilo C, la Iglesia joven de este territorio, se congregó para celebrar lo que ellos llaman la alegría del encuentro, así lo expresó el Pbro. César Augusto Guzmán Muriel, Delegado de la Diócesis de Caldas para esta pastoral.

“El encuentro fue una oportunidad para encontrarnos, para proyectarnos, para hacer una reflexión sobre estos dos departamentos. Nos llenó de profunda alegría poder contar con la presencia de sacerdotes, religiosas y jóvenes delegados que le apuestan en sus territorios a construir la Iglesia Joven, soñada por Jesús”.

Durante la jornada, cada delegación socializó su proyecto de pastoral juvenil con el propósito de compartir experiencias y de aportar unos a otros estrategias para evangelizar a los jóvenes.

Preparémonos para el Domingo de la Palabra

“Dedicar concretamente un domingo del Año litúrgico a la Palabra de Dios nos permite, sobre todo, hacer que la Iglesia reviva el gesto del Resucitado que abre también para nosotros el tesoro de su Palabra para que podamos anunciar por todo el mundo esta riqueza inagotable”. (SS Francisco, APERUIT ILLIS, 2019)

El pasado 30 de septiembre conocimos una nueva intención del papa Francisco: honrar de una manera especial la Palabra de Dios en el tercer domingo del Tiempo Ordinario, una gran oportunidad que tenemos para recordar a los fieles la importancia de la Sagrada Escritura en la experiencia cristiana, para lo cual valdría la pena citar las enseñanzas del numeral 21 de la Constitución Dogmática Dei Verbum, que expresa que «la Iglesia ha venerado siempre la Sagrada Escritura, como lo ha hecho con el Cuerpo de Cristo, pues, sobre todo en la sagrada liturgia, nunca ha cesado de tomar y repartir a sus fieles el pan de vida que ofrece la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo».

Como Iglesia Diocesana de Caldas queremos hacer vida en nuestra jurisdicción esta invitación que nos extiende la Iglesia Universal, y en la liturgia del III Domingo del Tiempo Ordinario, engalanar la Palabra de Dios utilizando diversos elementos para enseñar a nuestras comunidades la apertura y la cercana relación, que todo creyente debe establecer con la Sagrada Escritura, pues bien lo reconoce el SS Francisco en el Motu Proprio Aperuit Illis, con el que se Instituye el Domingo de la Palabra De Dios: “es bueno que nunca falte en la vida de nuestro pueblo esta relación decisiva con la Palabra viva que el Señor nunca se cansa de dirigir a su Esposa, para que pueda crecer en el amor y en el testimonio de fe.

Descarga el material para esta celebración:

Retiro espiritual para sacerdotes 2020

Los sacerdotes de la Diócesis de Caldas vivieron del 13 al 17 de febrero la semana anual de retiros espirituales, un espacio en el que todo el clero diocesano se apartó de sus tareas pastorales y evangelizadoras, con el fin de orar, reflexionar y fortalecer su ministerio sacerdotal.

Durante estos días de meditación, los sacerdotes estuvieron acompaños por Monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez, obispo de San José del Guaviare, quien durante la jornada orientó diversas actividades que tuvieron como tema central la espiritualidad sacerdotal.

A propósito de este espacio tan significativo en la agenda diocesana, el Pbro. Gustavo Rendón Ramírez, delegado diocesano para la Pastoral Sacerdotal expresó: “Los sacerdotes de la Diócesis de Caldas, a través de esta semana de retiros espirituales, estuvimos pensando, meditando y reflexionando a la luz de la Palabra de Dios, preguntándonos cómo debe ser nuestro ministerio, sintiéndonos elegidos por Jesucristo para estar con él en medio del mundo y hacer presente el Reino de Dios. Sin duda la belleza del sacerdocio consiste en mostrar con la vida que Cristo está vivo y que su Palabra está viva”.

El Obispo de la Diócesis Caldas, Monseñor César Alcides Balbín Tamayo, también participó en esta actividad, en la que en repetidas ocasiones invitó a los sacerdotes a orar por las comunidades y por los procesos pastorales que adelanta esta Iglesia Particular: “…Quiero agradecer a todos los fieles de la Diócesis de Caldas por habernos llevado en sus oraciones durante esta semana que el Señor nos ha regalado para este maravilloso retiro espiritual, esperamos poder compartir con ustedes todo lo que hemos vivido, meditado y reflexionado. Les pedimos que nos sigan encomendado al Señor”.

Compartiendo, le hacemos reinar

“Los Magos se pusieron en camino; y fíjense: la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. ¡Qué alegría más grande: habían visto otra vez la estrella! Al entrar a la casa vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron y le adoraron. Abrieron después sus cofres y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra”. (Mateo 2, 9b -11).

El evangelista Mateo nos narra un episodio en torno al nacimiento de Jesús, que sin duda, enternece el corazón de todo el que con fe, espera la llegada de Jesús en la noche de la Navidad.

El Hijo de Dios, aquel que no encontró ni una sola posada donde pasar la noche, recibió una visita especial: los Sabios de oriente, y con ellos unas ofrendas rendidas a sus pies. Qué sorpresa para María y para José, después de sentir el frío de tantas puertas que se cerraban a su paso, el cálido saludo de estos hombres, que a pesar de ser extranjeros, creían profundamente que la promesa estaba siendo cumplida.

Qué satisfacción para los sabios despojarse de sí para colaborar en la obra del Salvador, para engalanar con su ofrenda, al Príncipe de la paz. Al igual que ellos, nosotros también tenemos la oportunidad de buscar la estrella, de salir al encuentro del sol que nace de lo alto, para darle algo de lo que él mismo nos regala. Cuando compartimos con los necesitados, lo estamos haciendo con él, «En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí.» (Mateo 40,25).

La Iglesia nos invita a aportar como fieles a la obra evangelizadora de Jesús a través del diezmo, una ofrenda que llevamos a la parroquia y que en la Diócesis de Caldas, está destinada para sostener la pastoral, es decir para la evangelización de nuestros pueblos.

Que en estos días, donde la sociedad de consumo nos presenta tantos excesos en los gastos, podamos al igual que los Sabios de oriente, priorizar la ofrenda para Dios y para su obra, y a través del diezmo, hacer reinar al Niño del pesebre, también en nuestra economía.

“Cada uno dé según lo que decidió personalmente, y no de mala gana o a la fuerza, pues Dios ama al que da con corazón alegre.” (2 de Corintios 9,7).

JDJ 2019 ¡La vida es una fiesta!

Bajo el lema “La vida es una fiesta”, La Pastoral Juvenil de la Diócesis de Caldas, congregó a más de 400 jóvenes pertenecientes a los grupos juveniles de las diferentes parroquias de la jurisdicción, en la Jornada Diocesana de la Juventud, un evento que llenó de color al municipio de Titiribí, los pasados 3 y 4 de noviembre.

Entre cantos, consignas, reflexión y oración, los jóvenes celebraron el encuentro con Jesús y enviaron un mensaje a favor de la vida y la dignidad humana.

Manuela Arias, integrante de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil, expresó: “La JDJ fue un espacio en el que pudimos encontrarnos como jóvenes para vivir una experiencia única y maravillosa que nos forma desde lo espiritual y desde lo social para seguir siendo artífices de vida, ese es nuestro compromiso”.

Durante la Eucaristía presidida por el Obispo de la Diócesis de Caldas, el prelado recordó a los jóvenes lo mucho que valen para la sociedad y para la Iglesia, y los invitó constantemente a defender la vida en todas sus expresiones.

Una de las actividades que marcó el segundo día de la jornada, fue la sembratón, el momento en el que cada grupo juvenil sembró un árbol como signo del compromiso que los discípulos de Jesús deben tener con la casa común.

Alegría, porque la Iglesia joven de la Diócesis de Caldas, se encuentra.   

Ministerios instituidos para la Diócesis de Caldas

En una Eucaristía presidida por el Obispo de la Diócesis de Caldas, cuatro seminaristas del Seminario Diocesano de la Santa Cruz, recibieron los ministerios.

Edison Arley Mesa Saldarriaga, Jonathan Marín y John Stiven Gaviria fueron admitidos a las Sagradas órdenes; Edwuar Alexander Franco, fue instituido acólito.

«Esta celebración que recibimos fue un acontecimiento significativo, ya que somos aceptados como candidatos a las órdenes sagradas del diaconado y presbiterado. Realmente es un aliciente para nuestro camino vocacional ya que vamos viviendo y compartiendo nuestra vida con la persona de Cristo», así lo expresó el seminarista Edison Arley Mesa Saldarriaga.


De izquierda a derecha:
John Stiven Gaviria,
Jonathan Marín, Monseñor César Alcides Balbín Tamayo, Edison Arley Mesa Saldarriaga.



De izquierda a derecha: Edwuar Alexander Franco,
Monseñor César Alcides Balbín Tamayo .