El Padre Francisco de Roux reflexiona sobre el perdón y la reconciliación.

El Padre Francisco de Roux reflexiona sobre el perdón y la reconciliación.

Dos hechos recientes suscitaron reflexiones del Padre de Roux sobre la reconciliación y el perdón: los asesinatos por parte de la Policía y las protestas que se desataron en Colombia y la carta de la FARC aceptando que hubo secuestro en el conflicto armado.

1) Debido a los actos violentos ocurrido en Bogotá, desde el Gobierno Local se citó a un evento llamado ‘Acto de Perdón y Reconciliación’. Este acto ecuménico tuvo la presencia de varias personalidades religiosas, entre ellas Francisco de Roux, el actual presidente de la Comisión de la Verdad.

De Roux expresó en su intervención que este acto era un acto sagrado. Afirmó que un llamado a la reconciliación no era fácil cuando había que “reconciliar lo irreconciliable”. Tampoco era fácil “perdonar lo imperdonable”, como el ejemplo que ponen de Jesús.  

Expresó también que, “si no estamos dispuestos a reconciliarnos desde la verdad, la verdad de lo que pasó, que se sepa todo, por qué los mataron, por qué había esa idea de que las armas se pueden usar para irrumpir contra la protesta legítima, qué intenciones había  detrás de esto.” “Alguien dio una orden para que actuaran así, cuando hemos oído que nadie había dado una orden acá en la alcaldía, en la ciudad”, se preguntó de Roux.

Para de Roux sin la reconciliación no habrá futuro para Bogotá, ni para Colombia. Aseguró que para llegar a la reconciliación hay que avanzar con la verdad. El Padre también fue enfático en decir que el principio más hondo de la reconciliación es el de proteger a todas las vidas por igual, protegernos los unos a los otros y respetarnos.

Padre Francisco de Roux en ceremonia de perdón y reconciliación en Bogotá:

"Que se sepa todo, por qué los mataron, por qué hay esa idea de que las armas se pueden usar para irrumpir contra la protesta legítima, qué intenciones había detrás de eso, quién dio la orden. El país necesita saber la verdad de nuestra tragedia. Y con la verdad la justicia", padre Francisco de Roux en ceremonia ecuménica, #BogotáSeReconcilia. →https://bit.ly/35spYFQ

Posted by Canal Capital on Sunday, September 13, 2020

2) Hace algunos días los líderes del partido FARC reconocieron en una carta la práctica del secuestro (ya no hablaron de retención) y el dolor causado a las víctimas. Lo anterior ocurrió a raíz del testimonió que brindó Ingrid Betancourt a la Comisión de la Verdad.

El Padre de Roux estuvo activo en los medios contestando entrevistas sobre este suceso tan importante para el futuro del Acuerdo  de paz. Para el religioso ese acto de reconocimiento es clave para la reconciliación en el país.

 A pesar de que hay algunas víctimas que no creen en las palabras de los miembros del partido FARC, de Roux aseguró en El Espectador que “no se puede forzar a una víctima a que haga un acto de reconocimiento o acepte el perdón.” Según él, se tiene que respetar esa posición de las víctimas. Precisó que ese es uno de los retos de la Comisión de la Verdad, pues esta institución tiene que contribuir a los espacios de perdón que se abren en Colombia.

Además, le hizo un llamado a los medios de comunicación para que no ayuden a seguir replicando el odio que existe en el país. Por el contrario, les pidió que contribuyeran a abrir espacios de perdón y de reconciliación para los colombianos.

Estamos celebrando nuestra Semana por la Paz

Desde el 6 de septiembre comenzó la celebración de la Semana por la Paz en el Suroeste antioqueño. Esta Semana se realiza en medio de dos coyunturas muy relevantes: la pandemia ocasionada por el Covid-19 (que obliga a realizarla por medios virtuales) y el aumento de la violencia en la zona. Algo muy destacable de la celebración este año es su concepción de la paz completa, es decir una paz que vaya más allá de unos acuerdos, que abarca el territorio, que protege el patrimonio, que le apuesta a la reconciliación con justicia social, equidad y tolerancia y que involucra a toda la sociedad.

Esta celebración ya lleva 33 años haciéndose en Colombia. Se realizó por primera vez el 9 de septiembre de 1987, en el marco del Día Nacional de los Derechos Humanos, con el fin de visibilizar, aportar y promover las acciones de paz en el país. En 1993, la Red de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y contra la Guerra (Redepaz) asumió la coordinación de este proyecto, y en 2011 Semana por la Paz adquirió su propia identidad.

Los eventos para esta Semana visibilizan y promueven los procesos y esfuerzos de miles de  personas y organizaciones de la sociedad civil que trabajan por el logro de una cultura de paz en Colombia; la transformación pacífica de los conflictos y la construcción de iniciativas que dignifican la vida. Los encargados de organizar esta semana son Pastoral Social Diócesis de Caldas, Red de Artesanos de la Misericordia, el Perdón, la Reconciliación y la Paz, Unilasallista en Caldas y Visión Suroeste.

Desde el domingo que empezó la programación hemos sido participes de una serie de importantes eventos, que comenzaron con una Eucaristía presidida por el Obispo de la Diócesis de Caldas, Monseñor César Alcides Balbín Tamayo (https://www.youtube.com/watch?v=MzB4iXjrxIY&t=1535s). Como la Semana se realiza bajo la concepción de que solo se puede cuidar lo que se ama y se conoce, se pretende fomentar el sentido de pertenencia por el Suroeste, a través del conocimiento y valoración de la cultura propia y su rica biodiversidad, expresada en infinidad de especies en flora y fauna y por supuesto, su riqueza hídrica.

El lunes realizamos la presentación Semana por la Paz 2020 y la explicación del concurso ¿Qué te da paz del Suroeste? (https://www.youtube.com/watch?v=JvIZyfnyLyY). El martes hablamos sobre “Jericó, el infinito vuelo de los días” con su directora Catalina Mesa (https://www.youtube.com/watch?v=1XG6xSa4TX8).  Y el día de hoy estaremos hablando sobre historia, geografía y personajes, con Juan Luís Mejía (Rector de la Universidad EAFIT) y el Pbro.Juan Carlos Osorio Arenas (Director de Pastoral Social Diócesis de Caldas) a través del siguiente link: https://www.facebook.com/psocialcaldas/videos/779373796146934

Mañana conversaremos de aves del Suroeste con José Fernando Castaño (biólogo-Observador de aves) y con John Wilmar Granada Agudelo (Ingeniero ambiental). El viernes haremos la premiación del concurso: Qué te da Paz y daremos la explicación de la actividad “Escríbele una carta al Suroeste”. El cierre estará a cargo de Carlos Andrés Valencia (director del periódico El Suroeste) y de Javier Jaramillo (Sociólogo y Asesor de Pastoral Social Diócesis de Caldas), quienes conversarán sobre periodismo en la región.

Para más información sobre la Semana por la Paz 2020, puedes contactarte con Pbro. Juan       Carlos       Osorio       Arenas        al        correo:        juancaosorio@gmail.com. De igual manera, en https://www.facebook.com/psocialcaldas encontrarás al detalle el desarrollo de cada actividad.


No cesa la violencia en nuestros territorios.

No cesa la violencia en nuestros territorios.

El 25 de agosto Indepaz reveló un documento llamado “Informe de Masacres en Colombia durante el 2020”, realizado por el Observatorio de Conflictos, Paz y Derechos Humanos de esta misma organización. Según este informe, en Antioquia se han perpetrado 10 masacres. Es decir que nuestro departamento es el más golpeado por estos hechos violentos en lo corrido del año.

Los hechos en Antioquia se han presentado en los siguientes municipios:

•          Caucasia – 12/01/2020

•          Tarazá – 17/01/2020

•          Salgar – 24/01/2020

•          Cáceres – 13/02/2020

•          Medellín – 15/02/2020

•          Bello – 29/04/2020

•          Salgar – 26/02/2020

•          Ituango – 06/06/2020

•          Ciudad Bolívar – 16/06/2020

•          Venecia – 23/08/2020

Por cuestiones temporales, este informe no tiene en cuenta la masacre ocurrida en Andes el día 27 de agosto, en la que fueron asesinados dos jóvenes y un adulto. Tampoco tiene en cuenta la masacre ocurrida a inicios del mes de marzo en este mismo municipio, en la que 3 personas fueron asesinadas.

Lo que arrojan estos datos de Indepaz, más los hechos mencionados en el párrafo anterior, es que el Suoreste es la región de Antioquia con más masacres en lo que va del año. Son cuatro los municipios del Suroeste que han sido víctimas de estos hechos, y en dos de ellos han ocurrido más de una masacre en el año 2020 (Salgar y Andes). Es por esto que la Gobernación de Antioquia ha priorizado la zona en materia de seguridad. Según el gobernador encargado Luis Fernando Suárez, en lo que va del año en todo el Departamento los homicidios bajaron en un 21%, excepto en el Suroeste.

Todo esto da como resultado que la VIDA digna de las personas se ponga en peligro. Más allá de las lamentables cifras, lo que debemos hacer cómo sociedad es proteger, defender y exaltar la defensa de la VIDA en nuestro país y en nuestro territorio, pues la violencia no cesa.

Las comunidades deberían comenzar a realizar un diagnóstico de las causas estructurales de las múltiples violencias. También se hace necesario hablar sobre paz completa, que engloba distintos temas y múltiples actores. Todo esto debe de estar sumado a un reclamo permanente para que el Estado y las Administraciones brinden garantías y protección a las poblaciones, y por supuesto a la exigencia con el cumplimiento del acuerdo de paz.

Imagen destacada: Tomada de El Tiempo.

¿Qué es ser antioqueño?

Acabamos de celebrar los 207 años de la declaración de la Independencia de Antioquia, recordando el año de 1813 cuando se firmó el acta de independencia del Estado de Antioquia y, como cada 11 de agosto, es una fecha donde también celebramos y reflexionamos sobre la antioqueñidad, un concepto que conviene revisar a la luz de los nuevos tiempos. ¿Qué es ser antioqueño, más allá de un paradigma o de una caricatura?

La antioqueñidad es una autodefinición que hacemos los antioqueños como condición de pertenencia a un territorio, y se ha entendido como una serie de rasgos y modos de ser que, se supone, caracterizan a los hombres y mujeres de estas tierras. Desde la época de la Colonia se empezó a configurar la identidad antioqueña desde el imaginario de una raza especial, superior a los demás; y así, cuando se hablaba del antioqueño, se hacía referencia a un hombre de raza blanca, descendiente de europeos, campesino, católico y con un fuerte arraigo por su familia, lo que desconocía, en principio, las diferencias raciales y esos otros modos de ser antioqueño. ¿Qué pasaba entonces con los antioqueños de la costa de Urabá (región que se incorporó al departamento en 1905) o de las tierras bajas del Cauca y del Magdalena Medio? Simplemente quedaban invisibilizados frente al arquetipo del antioqueño de la montaña, de ese “montañero” que se abrió paso entre las trochas y fundó pueblos y ciudades en el Oriente, el Suroeste y el Occidente del departamento.

No hay un solo modo de ser antioqueño porque Antioquia es pluriétnica, multicultural y diversa. Todavía en las escuelas y barrios se celebra y representa la antioqueñidad con elementos que se atribuyen a la identidad paisa como el poncho, el carriel, las flores, los fríjoles y la arepa, que sin lugar a dudas todos apreciamos, pero que dejan de lado otros trajes típicos, otras danzas, otras músicas y otras gastronomías de origen africano e indígena que también nutren el territorio que llamamos Antioquia.

Si hablamos de valores y modos de ser, se dice que el antioqueño de antes era pacífico, trabajador, colonizador y conservador; y que sus deseos por conseguir plata en algún momento se deformaron por fenómenos como el narcotráfico que permearon a toda la sociedad. Entonces pasamos del antioqueño pujante y laborioso al antioqueño corrompido por el dinero fácil que, por supuesto, la mayoría hoy rechazamos.

La nueva antioqueñidad debería alejarse de los estereotipos y las visiones idealizadas del pasado, y redefinirse a partir de lo que somos en el presente y deseamos para el futuro. Debe escapar de la mirada homogénea y acoger la diversidad de mestizajes como parte de la esencia antioqueña. Ese “orgullo paisa” que sentimos debe servir no para excluir a los otros, sino para tener relaciones más armónicas con los otros, con las diferentes formas de habitar y trabajar la tierra y con la relación con los ecosistemas naturales.

La antioqueñidad no es un concepto que se agota en arquetipos del pasado sino que es una realidad viva con múltiples modos de ser y habitar, y está en constante transformación. Sin duda, un tema apasionante, con nutrida bibliografía, para ahondar en él. Las siguientes son lecturas recomendadas:

– “El canto del antioqueño” de Epifanio Mejía

– “Geografía general y compendio histórico del Estado de Antioquia en Colombia” de Manuel Uribe Ángel

– “Frutos de mi tierra” de Tomás Carrasquilla

– “La revolución radical en Antioquia 1880” de Jorge Isaacs

– “Hojas de tinta” de Luis Tejada

– “La colonización antioqueña: una empresa de caminos” de Eduardo Santa

– “Memoria sobre el cultivo de maíz” en Antioquia de Gregorio Gutiérrez

– Poema “Montañas I” de José Manuel Arango

– Cuento “Que pase el aserrador” de Jesús del Corral

– “La casa de las dos palmas” de Manuel Mejía Vallejo

– “Nosotros: un trabajo sobre los artistas antioqueños” de Felix Ángel

– “Valores, representaciones y capital social en Antioquia 2013”, de autores varios.

– “Qué es ser antioqueño” de Pedro Adrián Zuluaga

Por: Sebastián Trujillo Osorio

“Podemos conformar una Red que nos permita influenciar y decidir sobre un territorio que habitamos”: Pbro. Juan Carlos Osorio

Conversamos con Juan Carlos Osorio Arenas, presbítero de la Diócesis de Caldas y director de Pastoral Social. En esta oportunidad le preguntamos sobre el proyecto de la Red de artesanos de la misericordia, el perdón, la reconciliación y la paz. Además nos contó sobre la Semana por la paz en el Suroeste.

 – Padre Juan Carlos, ¿nos podría contar qué es la Red de Artesanos de la Misericordia, el Perdón, la Reconciliación y la Paz?

Esta Red es un espacio que genera Pastoral Social para aportarle a todos los asuntos sociales en el Suroeste antioqueño, tanto en el lejano como en el cercano. Es la manera en como la Diócesis y la Pastoral Social quieren dialogar con las personas y las organizaciones socio-políticas que tienen su accionar en la región.

En tal sentido, la Red quiere plantear relaciones y también interactuar con los diferentes grupos organizados y con ciudadanos, para que juntos comencemos a diseñar la estructuración de lo social en el Suroeste antioqueño. Fortaleciendo la integración social, apuntando al sentido de democracia participativa y de ciudadanía activa en el territorio.

 – ¿Cuáles son sus objetivos con esta red de artesanos?

Tenemos los siguientes objetivos:

1. Construir un vínculo entre los ciudadanos y los colectivos sociales y políticos para pensar lo social en el Suroeste.

2. Que como Red construyamos consensos en orden a una visión compartida del territorio, en temas claves cómo el desarrollo, la paz territorial, el agua, el medio ambiente, los derechos de tercera generación. En ese mismo orden de ideas, empezar a construir una nueva narrativa en el Suroeste que nos permita ir superando ese mito, que por muchos años ha prevalecido, de ese campesino paisa y arriero (y no es por desdeñar de él), pero sí necesitamos una nueva narrativa de un ciudadano que está en armonía consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y la trascendencia. Un hombre o mujer del Suroeste que tiene una ciudadanía activa en la construcción de paz en su territorio.

3. Nos proponemos también a ejecutar acciones de movilización de la población en temas de desarrollo, paz territorial, agua, medio ambiente y derechos de tercera generación.

 -¿Por qué la Red de artesanos es importante para el suroeste?

Es importante porque le permite a la ciudadanía tener un aliado para capacitación, formación, conocimiento, para construir diálogos eficaces, para unir esfuerzos, para dar la sensación y la realidad de que existimos muchas personas interesadas en el Suroeste antioqueño y que desde nuestras realidad y territorios podemos conformar una Red que nos permita influenciar y decidir sobre un territorio que habitamos y nos pertenece, y por ende nosotros somos los más llamados a diseñar y a planificar el futuro.

 -Del 6 al 12 de septiembre se estará celebrando la Semana por la Paz. ¿Cómo surge esta celebración y por cómo han pensado celebrarla en medio de la pandemia?

Es una celebración que ya lleva 32 años haciéndose en el país. Surgió en el año de 1987, el día 9 de septiembre (que es el día nacional de los Derechos Humanos y también el día de San Pedro Claver). La intención ha sido siempre visibilizar muchas acciones que se ejecutan en el país y lo que se quieren es conformar una cultura de paz, dónde los actores sociales se empoderen del trabajo por ella, que no solamente es una tarea del Estado, sino que es una tarea de la sociedad civil. La intención es visibilizar esas tareas y esos actores. Ese es el origen de la celebración.

En medio de la pandemia hemos pensado en celebrarla a través de lo virtual. Yo creo que muchas organizaciones antes considerábamos lo virtual cómo un anexo o un añadido, pero nos hemos dado cuenta que la virtualidad tiene unos efectos muy grandes sobre muchos sectores de población. Yo pienso que de aquí en adelante ya no será un añadido o un soporte más, sino que va a estructurar una nueva manera de participación que habrá que potenciar, no sin renunciar a lo presencial que es muy importante

– Por último, me gustaría que nos regalara una reflexión sobre el lema «Suroeste porque te amamos te cuidamos»

Esta frase tiene sus inicios en eso que hemos estado planteándonos con la Red de Artesanos. Es decir, una visión consensuada de nosotros como territorio. Un territorio que es muy lindo, que tiene mucha riqueza hídrica, mucha biodiversidad, tiene una gente muy buena. Somos campesinos y somos emprendedores. Hemos forjado una historia y la vamos a seguir forjando. Entonces es como llamar la atención acerca de a que a veces no percibimos toda la riqueza que tenemos.

Entonces la invitación es a conocer este territorio, a saber sobre su biodiversidad, de su riqueza hídrica, de sus gentes y amarlo y a cuidarlo.

Prográmate con la Semana por la paz 2020

Prueba piloto para la apertura de los templos

#Atención 📢📢  El pasado domingo 28 de junio, en la eucaristía de las 12:00 m. celebrada en la parroquia Catedral Nuestra Señora de las Mercedes del municipio de Caldas, realizamos con éxito una primera prueba piloto del protocolo de bioseguridad que hemos proyectado con el fin de atender las recomendaciones para poder abrir las puertas de nuestros templos. Cada vez estamos más cerca de conseguirlo.

Entre las principales recomendaciones que tendremos que aplicar, cuando tengamos la autorización, se encuentran:

🚶‍♂️🚶‍♀️El ingreso solo estará permitido para personas mayores de 18 años y menores de 71.
🙌Cada persona deberá portar su antibacterial.
🔍Al ingresar se tomará registro de los asistentes con su respectiva temperatura, verificando que los asistentes, además de tener pico y cédula, pasen por la zona de desinfección.
😷Durante todo el tiempo las personas que ingresen al templo deberán utilizar tapabocas.
🧭Evitar aglomeraciones y cualquier tipo de contacto social.
🛋️Desplazarse directamente hasta el asiento, el cual estará oportunamente marcado.
🙏El signo de la paz, realizarlo por medio de una venia.
🕴️Evitar cualquier tipo de postración, es decir, no arrodillarse.
🕯️En el momento de la Sagrada Comunión, no se harán filas. El sacerdote pasará por las bancas y quien desee comulgar, solo tendrá que ponerse de pie.
🤲La comunión se dará únicamente en la mano. Cada persona deberá recibirla con el tapabocas puesto, solo se lo quitará al momento de llevar la Sagrada Comunión a la boca.
🚪La salida será en mucho orden, empezando por las bancas de atrás.
Se dispondrá una urna para que al salir, las personas depositen su ofrenda si así lo desean.

Porque somos una comunidad, cuidarnos es tarea de todos. Debemos ir interiorizando estas indicaciones, con el fin de que cuando tengamos el permiso y abramos nuestras puertas, todos estemos familiarizados con estas prácticas.

Comunicado ante el asesinato de la niña Sofía Córdoba Vasco

COMUNICADO

A raíz de la trágica y violenta muerte de la niña Sofía Córdoba Vasco, de 13 años de edad, quien había desaparecido el pasado 8 de marzo, día de la mujer, y que fue encontrada sin vida el día de ayer; la Diócesis de Caldas manifiesta que:

  1. Lamenta estos hechos que conmocionan a toda la población, primero por ser un atentado contra la vida humana, luego por tratarse de una menor de edad.
  •  Sofía fue raptada precisamente el día en que tantas mujeres del mundo se unieron para lanzar un grito de auxilio por todos los riesgos que corren solo por el hecho de ser mujeres.
  • La Semana Mayor, que nos aprestamos a celebrar, sea para todos motivo de reflexión sobre tan lamentable hecho. No podemos permanecer insensibles ante un acontecimiento tan grave y doloroso que socava la paz y la tranquilidad de una población como Caldas, con una larga tradición de valores éticos, morales y religiosos, que viven y profesan sus habitantes.
  • Acompaña con la oración a la familia de Sofía, pidiéndole a Dios la fortaleza que da la fe en Jesucristo Resucitado. Solo a partir del encuentro con el Resucitado, podemos rehacer los caminos del bien, de la paz y de la tranquilidad. 
  • Invita a todos: niños, jóvenes y adultos a hacer una clara opción por la vida y el respeto al otro como imagen de Dios, incluso a pesar de las diferencias.
  • También a las autoridades civiles, militares y de policía a procurar seguridad para todos, teniendo presente la degradación paulatina que nuestra sociedad caldeña va experimentando por causas diversas, tales como la descomposición social y la expansión del consumo y el tráfico de estupefacientes.
  • Se mantiente en la esperanza de que acontecimientos tan lamentables nunca se vuelvan a suceder en nuestra población, y que podamos caminar como verdaderos miembros y hermanos de la familia humana.

Para todos, paz y bien.

Caldas, 15 marzo de 2020.

X César A. Balbín Tamayo.

Obispo de Caldas

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) invita a rezar el Santo Rosario en todo el territorio nacional, este jueves 19 de marzo, a las 7:00 de la noche.

Es una invitación a cada fiel, a las familias, a las comunidades religiosas, a los grupos apostólicos a recurrir a la oración en este momento de emergencia sanitaria que golpea al planeta.

A la misma hora (7:00 pm) y cada quien donde se encuentre, este jueves 19 de marzo el pueblo católico colombiano invocará el amparo de María Santísima y la protección de San José, custodio del Señor y de la humanidad.

Con este signo la Iglesia Católica en Colombia se unirá en oración a los fieles de otras naciones que, también animados por sus pastores, estarán rezando ese día los misterios luminosos del Santo Rosario.

Cabe anotar que en un reciente comunicado emitido por la CEC (10.03.2020), los obispos reiteraron que “este es un momento propicio para confiar en la eficacia de la oración, acrecentar la práctica de la misericordia y fortalecer la fraternidad”.