Retiro espiritual para sacerdotes 2020

Los sacerdotes de la Diócesis de Caldas vivieron del 13 al 17 de febrero la semana anual de retiros espirituales, un espacio en el que todo el clero diocesano se apartó de sus tareas pastorales y evangelizadoras, con el fin de orar, reflexionar y fortalecer su ministerio sacerdotal.

Durante estos días de meditación, los sacerdotes estuvieron acompaños por Monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez, obispo de San José del Guaviare, quien durante la jornada orientó diversas actividades que tuvieron como tema central la espiritualidad sacerdotal.

A propósito de este espacio tan significativo en la agenda diocesana, el Pbro. Gustavo Rendón Ramírez, delegado diocesano para la Pastoral Sacerdotal expresó: “Los sacerdotes de la Diócesis de Caldas, a través de esta semana de retiros espirituales, estuvimos pensando, meditando y reflexionando a la luz de la Palabra de Dios, preguntándonos cómo debe ser nuestro ministerio, sintiéndonos elegidos por Jesucristo para estar con él en medio del mundo y hacer presente el Reino de Dios. Sin duda la belleza del sacerdocio consiste en mostrar con la vida que Cristo está vivo y que su Palabra está viva”.

El Obispo de la Diócesis Caldas, Monseñor César Alcides Balbín Tamayo, también participó en esta actividad, en la que en repetidas ocasiones invitó a los sacerdotes a orar por las comunidades y por los procesos pastorales que adelanta esta Iglesia Particular: “…Quiero agradecer a todos los fieles de la Diócesis de Caldas por habernos llevado en sus oraciones durante esta semana que el Señor nos ha regalado para este maravilloso retiro espiritual, esperamos poder compartir con ustedes todo lo que hemos vivido, meditado y reflexionado. Les pedimos que nos sigan encomendado al Señor”.

Compartiendo, le hacemos reinar

“Los Magos se pusieron en camino; y fíjense: la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. ¡Qué alegría más grande: habían visto otra vez la estrella! Al entrar a la casa vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron y le adoraron. Abrieron después sus cofres y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra”. (Mateo 2, 9b -11).

El evangelista Mateo nos narra un episodio en torno al nacimiento de Jesús, que sin duda, enternece el corazón de todo el que con fe, espera la llegada de Jesús en la noche de la Navidad.

El Hijo de Dios, aquel que no encontró ni una sola posada donde pasar la noche, recibió una visita especial: los Sabios de oriente, y con ellos unas ofrendas rendidas a sus pies. Qué sorpresa para María y para José, después de sentir el frío de tantas puertas que se cerraban a su paso, el cálido saludo de estos hombres, que a pesar de ser extranjeros, creían profundamente que la promesa estaba siendo cumplida.

Qué satisfacción para los sabios despojarse de sí para colaborar en la obra del Salvador, para engalanar con su ofrenda, al Príncipe de la paz. Al igual que ellos, nosotros también tenemos la oportunidad de buscar la estrella, de salir al encuentro del sol que nace de lo alto, para darle algo de lo que él mismo nos regala. Cuando compartimos con los necesitados, lo estamos haciendo con él, «En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí.» (Mateo 40,25).

La Iglesia nos invita a aportar como fieles a la obra evangelizadora de Jesús a través del diezmo, una ofrenda que llevamos a la parroquia y que en la Diócesis de Caldas, está destinada para sostener la pastoral, es decir para la evangelización de nuestros pueblos.

Que en estos días, donde la sociedad de consumo nos presenta tantos excesos en los gastos, podamos al igual que los Sabios de oriente, priorizar la ofrenda para Dios y para su obra, y a través del diezmo, hacer reinar al Niño del pesebre, también en nuestra economía.

“Cada uno dé según lo que decidió personalmente, y no de mala gana o a la fuerza, pues Dios ama al que da con corazón alegre.” (2 de Corintios 9,7).

JDJ 2019 ¡La vida es una fiesta!

Bajo el lema “La vida es una fiesta”, La Pastoral Juvenil de la Diócesis de Caldas, congregó a más de 400 jóvenes pertenecientes a los grupos juveniles de las diferentes parroquias de la jurisdicción, en la Jornada Diocesana de la Juventud, un evento que llenó de color al municipio de Titiribí, los pasados 3 y 4 de noviembre.

Entre cantos, consignas, reflexión y oración, los jóvenes celebraron el encuentro con Jesús y enviaron un mensaje a favor de la vida y la dignidad humana.

Manuela Arias, integrante de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil, expresó: “La JDJ fue un espacio en el que pudimos encontrarnos como jóvenes para vivir una experiencia única y maravillosa que nos forma desde lo espiritual y desde lo social para seguir siendo artífices de vida, ese es nuestro compromiso”.

Durante la Eucaristía presidida por el Obispo de la Diócesis de Caldas, el prelado recordó a los jóvenes lo mucho que valen para la sociedad y para la Iglesia, y los invitó constantemente a defender la vida en todas sus expresiones.

Una de las actividades que marcó el segundo día de la jornada, fue la sembratón, el momento en el que cada grupo juvenil sembró un árbol como signo del compromiso que los discípulos de Jesús deben tener con la casa común.

Alegría, porque la Iglesia joven de la Diócesis de Caldas, se encuentra.   

Ministerios instituidos para la Diócesis de Caldas

En una Eucaristía presidida por el Obispo de la Diócesis de Caldas, cuatro seminaristas del Seminario Diocesano de la Santa Cruz, recibieron los ministerios.

Edison Arley Mesa Saldarriaga, Jonathan Marín y John Stiven Gaviria fueron admitidos a las Sagradas órdenes; Edwuar Alexander Franco, fue instituido acólito.

«Esta celebración que recibimos fue un acontecimiento significativo, ya que somos aceptados como candidatos a las órdenes sagradas del diaconado y presbiterado. Realmente es un aliciente para nuestro camino vocacional ya que vamos viviendo y compartiendo nuestra vida con la persona de Cristo», así lo expresó el seminarista Edison Arley Mesa Saldarriaga.


De izquierda a derecha:
John Stiven Gaviria,
Jonathan Marín, Monseñor César Alcides Balbín Tamayo, Edison Arley Mesa Saldarriaga.



De izquierda a derecha: Edwuar Alexander Franco,
Monseñor César Alcides Balbín Tamayo .

Somos Iglesia Diocesana en Comunión y Participación

El pasado 19 de agosto, la Diócesis de Caldas Antioquia celebró la décimo quinta versión de su encuentro anual de Pequeñas Comunidades de Nueva Evangelización, un evento al que asistieron más de 1.800 personas, convocadas por el lema: Iglesia Diocesana en Comunión y Participación.

La Parroquia San Rafael Arcángel del municipio de Heliconia (Antioquia), fue testigo del peregrinar de las otras 27 parroquias que conforman esta jurisdicción eclesiástica, y entre sonrisas, cantos, oración y fraternidad, las delegaciones vivieron con alegría esta jornada. 

Durante la Eucaristía, presidida por el obispo diocesano Monseñor César Alcides Balbín Tamayo y por gran parte de su presbiterio, el Prelado invitó insistentemente a los integrantes de estas pequeñas comunidades, a cumplir los mandamientos y a salir a evangelizar, teniendo en cuenta que La vida se entrega y se gana en el servicio a los demás, en la constante disponibilidad de escucha, tanto del Señor, como del otro”, así lo expresó el Obispo de Caldas.

Este encuentro terminó con un sentido homenaje, en el que los seminaristas celebraron los 30 años de su Seminario Diocesano de la Santa Cruz, agradeciendo a Dios por estas tres décadas formando presbíteros para la Iglesia.

Las delegaciones, regresaron a sus parroquias, con el firme compromiso de multiplicar lo vivido durante el encuentro, reconociendo que en la Diócesis de Caldas, es tiempo de vivir la comunión y la participación.

Nos preparamos para el XV Encuentro Diocesano de Pequeñas Comunidades de Nueva Evangelización

Con alegría la Iglesia Diocesana de Caldas se dispone a celebrar el XV Encuentro Diocesano de Nueva Evangelización, un acontecimiento que cada año moviliza a toda la jurisdicción y que en esta ocasión nos convoca bajo el lema: “Iglesia Diocesana en comunión y participación”.

La cita será el próximo lunes festivo 19 de agosto, en la parroquia San Rafael Arcángel del municipio de Heliconia, una oportunidad que tenemos como Diócesis para salir al encuentro de una de las comunidades más alejadas de nuestro territorio, como una gran muestra de comunión, cumpliendo el principio de integralidad que promueve el SINE: “Ir a todos, con todo, involucrados todos y dándolo todo”.

Programación:

   9:00 a.m. Acogida y refrigerio.

 10:00 a.m. Avivamiento e instalación del evento.

10:30 a.m.  Celebración Eucarística.

11:30 a.m. Distribución para trabajo por bases y desplazamientos.

12:00    m.  Desarrollo del trabajo por bases.

12:45    m.  Almuerzo.

  1:30 p.m. Intervención del Seminario Diocesano de la Santa Cruz y testimonios.

  2:30 p.m. Oración Final y culminación del Encuentro.

Para tener en cuenta

  • Solicitamos a cada parroquia llevar un distintivo, preferiblemente del color de la vicaría. Recordemos que institucionalmente, los colores de las vicarías son: Nuestra Señora de las Mercedes, azul; Santa Bárbara, verde;  Santa Ana, rojo; San Fernando Rey, blanco; San Antonio, amarillo.
  • Se recomienda a cada parroquia elaborar una escarapela para cada participante. Esto para generar identidad y posibilitar el compartir.
  • Es importante socializar con los participantes del Encuentro previamente estas indicaciones, para evitar dificultades en el transcurso del evento.
  • La mayor parte del Encuentro se realizará a la intemperie. Es vital que los participantes vayan preparados con elementos para protegerse del sol y de la lluvia.

Misión Diocesana 2019

Cada año el Seminario Diocesano de la Santa Cruz y la Vicaría de Pastoral de la Diócesis de Caldas, realizan una misión diocesana, en la que sacerdotes, seminaristas y laicos de diferentes parroquias, extienden el mensaje de Jesús a una de las comunidades de la jurisdicción.

La cita de este año será en la parroquia San Rafael Arcángel del municipio de Heliconia, y del 7 al 13 julio, más de 40 misioneros estarán por los sectores El Hatillo, Ceferino, Morro Verde, Chorrera, Llano de San José y Alto del corral, anunciando la Palabra de Dios.

“Nos alegra mucho la misión diocesana, es una misión netamente kerigmática, que tiene por lema: Estoy a la puerta y llamo. En esta ocasión, también estaremos visitando las instituciones educativas, haciendo un trabajo de evangelización y pastoral con los niños y los jóvenes”, así lo expresó el Pbro. Juan Fernando Franco, rector del Seminario Diocesano de la Santa Cruz.

Los misioneros iniciarán cada día con un momento de oración y un espacio de formación y preparación de las diferentes actividades, con el fin de salir en horas de la tarde a visitar a las familias para ayudarles a descubrir el amor de Dios, que a través de esta misión, los conduce a la salvación.

El Pbro. Juan José Janna Céspedes, Vicario Pastoral de la Diócesis de Caldas, precisó: “La misión diocesana es un acontecimiento muy especial para la Diócesis de Caldas, primero porque es una manera de cumplir el mandato de Jesús de ir y hacer que todos los pueblos sean sus discípulos; segundo, porque sin duda, esta misión está en absoluta sintonía con nuestro Plan de Pastoral, el que nos recuerda, que evangelizar es lo nuestro”

Aunque no todas las parroquias participan de esta experiencia, la invitación es a unirse desde la oración a este evento que moviliza a toda nuestra Iglesia Particular, pues como diría el Papa Francisco «Es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo».

¡Alegría! 3 nuevos presbíteros para la Diócesis de Caldas

El 20 de julio es una fecha muy significativa para Colombia, en la que recordamos el grito de independencia, una gesta heroica que marcó la historia de nuestro país, que sin duda, es y será recordada por todas las generaciones. Este año la Diócesis de Caldas, además de unirse a la celebración nacional, vivirá con alegría la ordenación de un grupo de presbíteros.

“La ordenación de tres nuevos presbíteros para la Iglesia, y que prestarán sus servicios en la Diócesis de Caldas, es una prueba fehaciente de que aún en medio de todo esto, el Señor camina, a través de su Espíritu, en medio de nosotros; no nos abandona, no nos deja solos, sigue suscitando ministros de la Palabra y del Altar”, así lo expresó, en la editorial de esta edición, Monseñor César Alcides Balbín Tamayo, Obispo de la Diócesis de Caldas.

Los diáconos Daniel Felipe Acevedo, Juan Carlos Flórez y Víctor Daniel Echeverri, después del 20 de julio, por manos del Obispo, recibirán el sacramento del Orden Sacerdotal y con él, consagrarán su vida definitivamente al servicio del Señor y de la Iglesia.

Campaña Diocesana del Diezmo

¿Qué sabes del diezmo?

 El Diezmo es la oportunidad de apoyar económicamente la obra iniciada por Jesús, es una manera de cooperar en la evangelización de nuestros pueblos, dándole al Señor algo de lo que Él nos regala “Y siempre te daré, oh Dios parte de lo que tú me des” (Génesis 28,22).

Con el diezmo, le presentamos al Señor los primeros frutos de nuestra cosecha, es decir, las obras de nuestras manos, el fruto de nuestro trabajo, rindiendo nuestra economía a su Señorío. Así pues, todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es del SEÑOR; es cosa consagrada al SEÑOR” (Levítico 27,30).

Es salir al encuentro de Jesús al ejemplo de la viuda pobre, quien no se desprendió de sus sobras ¡ella dio lo que tenía!  “Yo les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros. Pues todos han echado de lo que les sobraba, mientras ella ha dado desde su pobreza”. (Marcos 12, 43-44).

Es una forma de agradecer a Dios por todas sus bondades y de recordar que su divina providencia nunca nos abandona. Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor perdura para siempre”. (Salmo 136,1).

Con tu diezmo aportas a que la Iglesia

continúe haciendo vida el encargo de Jesús: ¡Evangelizar!

En tu parroquia o en la cuenta de ahorros Bancolombia #10812364330 (a nombre de la Diócesis de Caldas) puedes entregarlo.

¡Sin duda, Dios recompensará su generosidad!